Francisco Torres












Categoría: Reflexiones en el Bosque

Ene 20 2016

A la hora de pensar en posibles soluciones a los dilemas económicos, sociales y ambientales que enfrenta la humanidad a inicios del nuevo milenio, resulta necesario, ante todo, romper con la fórmula convencional de relacionar las variables crecimiento económico, equidad y calidad ambiental.

Según esta fórmula convencional, impregnada en las versiones más extremas del pensamiento neoliberal, si bien no existe incompatibilidad entre las tres variables antes mencionadas, primero es necesario crecer para luego progresar, de manera «automática», en términos de equidad y calidad ambiental.

Como fórmula alternativa, se requeriría el diseño de estrategias de desarrollo sostenible que reconozcan la necesaria integración entre los problemas económicos, sociales y ambientales, como dimensiones que se complementan y se refuerzan entre sí. Desde una perspectiva de largo plazo y con un enfoque integral, el crecimiento económico resulta incompatible con los rezagos en términos de equidad y calidad ambiental.

Favorecer la inversión en investigación, robusteciendo nuestras ventajas competitivas, tan necesarias para sostener un crecimiento sólido. Hoy, una cantidad desproporcionada de nuestro presupuesto de investigación se gasta en objetivos militares; los fondos para la ciencia básica, o incluso para el progreso de la tecnología aplicada –que podrían mejorar los niveles de vida y ayudarnos a proteger el medio ambiente, son escasos (Stiglitz 2001).

La conclusión, obviamente, no puede ser que se debe mantener a la mayoría de la población mundial con un bajo consumo, para que la parte rica pueda seguir consumiendo a tope. La conclusión es que todos, ricos y pobres por igual, deben plantearse nuevos patrones de consumo que sean compatibles con la conservación del aire, de las aguas, de los combustibles, de las materias primas, de los bosques, etc. Esto es ahora pura utopía, pero es seguro que llegará un tiempo en que la humanidad, cuando sea evidente que está ante una catástrofe ecológica, tendrá que plantearse en serio la cuestión de los patrones de consumo y de lo todo lo que esto implica para la producción de bienes y servicios y la organización de la economía.

En el contexto actual, el avance de los países denominados del “Tercer Mundo” en materia de desarrollo sostenible requiere, ante todo, de un clima comercial y monetario financiero internacional que sea equilibrado y no discriminatorio.

Todas las instituciones humanas son imperfectas y el reto que se plantea a cada una de ellas es aprender de los éxitos y los fracasos.

En el caso ideal, el gravamen o la reglamentación del comercio tanto interno como internacional del producto, sin discriminación, generalmente será una forma más eficiente o eficaz de protegerlo. Sin embargo, es frecuente que los países en desarrollo carezcan de la capacidad institucional necesaria para poner en práctica esas políticas de protección del medio ambiente, más idónea y no discriminatoria. En algunos casos, pues, la no apertura del sector al presente puede ser la única política realista preferible sin ser la óptima, mientras se configura la capacidad institucional y normativa para proteger mejor el medio ambiente.

Los países no se convierten en paraísos de la contaminación permanentes porque, a la par con el aumento de los ingresos, crece la demanda de calidad ambiental y de mejor capacidad institucional para administrar la reglamentación ambiental.

En fin, no debemos dejarnos arrastrar por los discursos ambientalistas, sin realizar una evaluación crítica y exhaustiva de las implicaciones que tenga la globalización sobre el medio ambiente para los países de la región latinoamericana.

*ensayo preparado para la maestría de administración de la Universidad de la Salle

Ene 11 2016

Por: I.F. Francisco Torres Romero (jefe Plan Piloto De Restauración De Bosque Seco)

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En Colombia Las plantaciones forestales protectoras se han venido realizando desde hace muchos años replicando los modelos utilizados en algunas plantaciones de especies forestales comerciales como lo son las distancias y densidades de siembra (1100 plantas/ha), utilizando recetas para la preparación del suelo y la fertilización, además en esas reforestaciones tradicionalmente se utiliza un número muy bajo de especies nativas (de 3 a 10) limitándose a las pocas encontradas en vivero comerciales.

Durante muchos años se han invertido millones de pesos en proyectos de reforestación protectora como se hizo con el Plan Verde, el SINA I y SINA II, fondo de regalías y compensaciones ambientales los cuales en el mediano y largo plazo en su mayoría no han cumplido con los objetivos de conservación, perdiéndose en la mayoría de los casos las cuantiosas inversiones realizadas.

En el año 2012 con la Unión Temporal SEI S.A. – Fundación Natura realizamos la Evaluación Del Programa De Apoyo Al Sistema Nacional Ambiental (SINA II) para el Departamento Nacional de Planeación, a continuación mencionamos algunas de las conclusiones del Subcomponente de Conservación, restauración y manejo sostenible de ecosistemas forestales en cuencas hidrográficas: Ir al sitio web. Descargar.

Desafortunadamente el Programa SINA II no contó con indicadores de línea base que permitiese evaluar el objetivo general que se propuso, ninguno de los convenios revisados con las corporaciones autónomas en el censo de proyectos muestra una línea base o un indicador en torno al recurso hídrico, la conservación de la biodiversidad, la conectividad de paisajes o el mejoramiento de calidad de vida de los habitantes. Por esta razón, no es posible decir cuál fue el aporte del proceso de reforestación a la renovabilidad y disponibilidad del recurso hídrico, a la conservación de la biodiversidad, a la conectividad de paisajes ni al mejoramiento de calidad de vida de los habitantes.

La estrategia de ejecución estuvo dirigida a tratar de cumplir en los ocho años de ejecución del programa con las metas de reforestación, pero sin vincularlas realmente a una mirada ecosistémica e integral de los paisajes en donde se estaban llevando a cabo las intervenciones.

Al mismo tiempo, las especies utilizadas en varios de los planes de reforestación no respondieron claramente a una visión de conservación de la biodiversidad o protección de las zonas de recarga hídrica y esto, entre muchos factores, respondió a la falta de planeación de las especies que se sembraron y al hecho de supeditar el proceso a las especies disponibles comercialmente en los viveros locales. Es claro, eso sí, que en la ejecución de los convenios no se priorizó el uso de especies amenazadas o en peligro de extinción.

Con la información disponible en el programa tampoco es posible hacer ninguna inferencia sobre la sostenibilidad de las acciones realizadas en este subcomponente, lo que constituye una de las principales falencias del mismo. Un proceso de reforestación o de utilización de cualquiera de las HMP no debe considerarse con una mirada en el corto plazo; su manejo sostenible debe, como mínimo, tener una proyección a 20 años y, por lo tanto, se debería evitar la financiación de proyectos que tienen como único indicador las hectáreas reforestadas en el término de vida del proyecto. Sobre este tema, en el Programa SINA II no es claro de quién es la responsabilidad de garantizar la sostenibilidad en el tiempo de estas inversiones y la continuidad de los procesos para que esta inversión cumpla realmente los objetivos previstos.

Las plantaciones iniciales se hicieron replicando los modelos utilizados en algunas plantaciones comerciales desde hace años (distancias y densidad de siembra, mono cultivos específicos, receta para fertilización etc.), sin hacer ajustes ni incluir los conceptos básicos de la restauración ecológica (ecosistemas de referencia, la selección de especies y sus gremios ecológicos, etc.); tampoco se incluyeron tecnologías y metodologías utilizadas ampliamente como retenedores de humedad, micorrización, análisis de suelos, programa de nutrición, MIPE, entre otras.

En la mayoría de convenios no se tuvo en cuenta la calidad genética del material, aspecto fundamental en los programas de conservación, ni se consideró el origen y procedencia del material reproductivo; las fuentes de las semillas no se identificaron, ni manejaron, y en la mayoría de casos no hay trazabilidad genética, todo lo cual afecta la calidad de las plantaciones realizadas.

En cuanto a la calidad física del material vegetal, no se establecieron unos criterios generales para todo el país; se les dejó a las corporaciones la labor de fijar sus propias especificaciones, las cuales dependieron del criterio técnico de funcionarios que, a veces, no tenían mucha experticia en el tema. En algunos de los casos, en los que se compró el material vegetal, no se tenía control de la producción y sólo se hacía un control parcial en el recibo del material; se presentaron pérdidas de material por estrés y daño en el transporte mayor y menor, así como en el cargue y descargue, lo cual afecta directamente la calidad, desarrollo y sobrevivencia de las plantaciones.

Las plantaciones establecidas tienen un desarrollo muy irregular, con algunos árboles con buen desarrollo y otros con un desarrollo bastante deficiente; algunas especies nativas no presentaron buen comportamiento por la forma en que fueron sembradas. En algunos casos se necesita hacer nuevas intervenciones de limpieza y fertilización, sobre todo en las plantaciones donde se encuentran especies nativas, en todos los casos se debe mantener un monitoreo fitosanitario continuo para identificar oportunamente posibles plagas o enfermedades y así poderlas controlar.

Como resultado de la cumbre de París COP21 Colombia recibirá 300 millones de dólares nuevos para procesos de conservación y reforestación, por lo tanto se hace pertinente retomar los resultados de la evaluación del SINA II y de otros proyectos de restauración realizados en el país, para que con estas nuevas inversiones si se logren cumplir con los objetivos de restauración, a continuación planteamos la siguiente tabla COMPARATIVA en la cual hacemos un contraste entre los proyectos de reforestación protectora que generalmente son a corto plazo y los PROCESOS DE RESTAURACIÓN ECOLÓGICA que deben ser a mediano y largo plazo:

Tabla Comparativa entre proyectos de reforestación y PROCESOS de restauración ecológica.

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May 03 2013 Plántula de Gaque o Chagualo (Clusia sp)

Para conseguir que un proceso de restauración de vegetación sea exitoso este debe ser abordado con una visión sistémica en la cual se tienen en cuenta todos los factores que intervienen en un ecosistema.

Dentro de las principales variables a analizar se encuentran los gremios ecológicos de las especies a utilizar ya que dependiendo de estos es posible definir la mejor ubicación, tiempo de plantación, adaptabilidad y desarrollo de la vegetación implantada.

El término gremio se define como un grupo de especies que explota la misma clase de recursos del medioambiente de una manera similar.

El gremio agrupa especies que solapan significativamente en sus requerimientos de nicho, sin considerar la posición taxonómica.

Debido a que la luz es reconocida como el factor ambiental que presenta mayor variación, las especies forestales se clasifican en función a su respuesta a la variación de este recurso. Acompañando al gradiente del recurso luz en el ambiente, las especies han desarrollado dos estrategias biológicas extremas básicas conocidas como esciofitismo o tolerancia a la sombra y heliofitismo o intolerancia a la sombra (Whitmore, 1991).

Algunos autores de acuerdo al requerimiento de luz de las especies las han agrupado en tres gremios ecológicos bien diferenciados así: heliófitas, semi-heliófitas y umbrófilas.

Especies heliófitas: son aquellas que completan su ciclo de vida únicamente en los claros o ambientes de alta iluminación, desarrollándose en estos sitios desde semilla, donde probablemente los más longevos no pasan de algunos años. Estas especies se integran a la población con la germinación de las semillas en sitios de elevada intensidad lumínica recientes, generalmente mayores a 200 m2. Estos claros o potreros pueden colonizarse por medio de semillas de latencia prolongada y/o alta capacidad de dispersión (Budowski, 1963; Dawkins, 1966; Brokaw, 1984; citados por Martínez-Ramos, 1985).

Especies semi- heliófitas: son aquellas que en sus etapas iníciales requieren de abundante sombra y con el trascurrir del tiempo van requiriendo mayor iluminación, tienen larga vida, pero que en algunos casos no alcanzan el dosel superior, no están condicionadas de manera estricta por los ambientes de alta iluminación para completar su ciclo de vida.

Especies Umbrófilas: también llamadas especies clímax en las cuales las semillas para germinar requieren de la sombra del bosque. Las plántulas pueden establecerse en la sombra y sobrevivir. Las plantas jóvenes son comúnmente encontradas debajo del dosel, son aquellas especies de crecimiento lento, con mayor inversión en la producción de estructuras permanentes y con semillas de tamaño mediano a grande.

El no tener en cuenta estos gremios en los proyectos de restauración puede llevar a utilizar las especies en el momento menos oportuno generando altas tasas de mortalidad, mayor ocurrencia de plagas y enfermedades, estrés de las plantas y bajo desarrollo del material plantado.

May 03 2013 DSC02346  

IMPORTANCIA DEL VIVERO

El vivero no debe concebirse única y exclusivamente como un lugar de producción de árboles, éste también debe ser un sitio de investigación y generación de conocimiento permanente sobre las diferentes especies propagadas, de transferencia de tecnología, capacitación, socialización de proyectos, organización y trabajo comunitario. Para esto, es necesario darle un manejo empresarial a esta actividad productiva, donde se planifique y desarrollen las diferentes actividades con la calidad y el control técnico necesario. Es fundamental, contar permanentemente con personal capacitado, con buena experiencia y comprometido con el trabajo.

FASE DE PLANEACIÓN

Para empezar, es primordial establecer claramente los objetivos del vivero, si se dedicara exclusivamente a la producción de una especie o de varias y en qué proporciones, si el material se destinara para plantaciones comerciales, de protección, protectoras – productoras o arborización urbana etc., si se manejaran especies nativas o exóticas y el sistema de producción que se empleara.

Durante la fase de planeación y distribución de las diferentes áreas del vivero, se debe tener en cuenta los siguientes aspectos: > producción inmediata de material > prospecciones futuras de aumento de producción > tipo de propagación (por semilla o vegetativa) > especies a producir si son heliófitas (prefieren el sol) o umbrófilas (prefieren la sombra) > temporalidad de las instalaciones (vivero permanente o transitorio) > áreas a plantar > tecnología que se empleará > sistemas de riego y recursos económicos y mano de obra disponibles.

A continuación, se describen los principales ítems que se deben tener en cuenta durante el proceso de planeación de un vivero agroforestal:

• Selección del sitio para construcción del vivero, se debe tener en cuenta los siguientes aspectos:

a). Ubicación cerca al sitio de plantación.

b). Con buenas vías de comunicación (carreteras o carreteables).

c). Con agua permanente, de adecuada calidad y de bajo costo.

d). Facilidad de transportar los arbolitos del vivero al sitio de plantación

• Cantidad de arbolitos a producir en el vivero por cosecha

• La orientación del eje principal de las eras

• Zanjas de drenajes

• La selección de las especies a propagar en el vivero

• Sustrato disponible

• Área requerida y ampliaciones futuras

• Desarrollo de áreas complementarias

• Mano de obra disponible en la región

• Recursos Económicos

Para mayor información relacionada con este tema se puede consultar el Manual Practico de Manejo de Semillas y Viveros Publicado en el año 2009, Descargar Manual Completo:

Mar 12 2013

Francisco Torres Romero* Guillermo Andrés Buitrago**(1).

La biotecnología es considerada uno de los campos tecnológicos estratégicos de mayor potencial para Colombia. En el campo de las especies forestales son múltiples las aplicaciones y beneficios que ofrece, sin embargo es necesario emprender algunas acciones para fomentar su desarrollo.

La biotecnología se define como toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos, y que se aprovecha puntualmente en agricultura, farmacia, alimentos, ciencias forestales y medicina. Dicha tecnología es una de las líneas que soportará la reconversión tecnológica de la silvicultura de cara a los tratados comerciales pues, aunque actualmente es poco el desarrollo biotecnológico alcanzado en los diferentes sectores productivos, tendrá gran importancia para el país dado que puede lograr cierta competitividad internacional.

Paralelamente, la tendencia mundial actual se orienta hacia el establecimiento de plantaciones forestales comerciales para obtener materia prima más homogénea, barata y reducir la presión sobre el bosque natural. No en vano, se ha comprobado que la reforestación ha sido más exitosa en países donde se han promovido incentivos fiscales e investigación para su desarrollo, como Brasil, Chile y Costa Rica; y que en el futuro, la producción de maderas para el comercio vendrá de plantaciones forestales.

De acuerdo con el ejemplo anterior, en Brasil específicamente, las universidades han trabajado en llave con la industria creando cooperativas de mejoramiento genético para optimizar las técnicas de silvicultura y cosecha. El uso de material genéticamente mejorado, la plantación de material clonal y la fertilización han traído como consecuencia aumentos importantes en la productividad forestal, de hecho, entre 1987 y 2004, la producción industrial forestal de este país se duplicó, mientras que la base forestal quedó casi constante con 5 millones de hectáreas. Por ello, es necesario impulsar el conocimiento en áreas estratégicas de gran potencial para el desarrollo competitivo del país como: biodiversidad y recursos genéticos; biotecnología e innovación agroalimentaria y agroindustrial, enfermedades infecciosas en áreas tropicales, así como en materiales avanzados y nanotecnología (2).

Por todo lo anterior, el tema ha cobrado gran importancia y ha generado opiniones diversas. Así lo demostró una encuesta realizada, entre noviembre de 2007 y enero de 2008, a 24 expertos sobre el futuro del sector en las próximas dos décadas, aplicada para determinar tendencias y analizar la biotecnología en la cadena forestal en Colombia y sobre la cual, el 91 por ciento de los encuestados, consideró que el país cuenta con ventajas para desarrollar técnicas biotecnológicas, mientras que sólo el 9 por ciento opinó lo contrario.

La Biotecnología en el Campo Forestal

El panel de la Organización para las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que reúne expertos en recursos genéticos del bosque, ha trabajado para determinar el estado, las tendencias globales, información estadística y los patrones de la biotecnología en investigación y usos en árboles forestales alrededor del mundo. Precisamente, sobre el tema, la FAO publicó un documento titulado ‘Preliminary review of biotechnology in forestry, including genetic modification’ en el que define el término biotecnología, como “cualquier uso tecnológico que utilice sistemas biológicos, organismos vivos, o derivados de estos, haciendo o modificando productos o procesos para uso específico”.

“La biotecnología es más que la ingeniería genética”, de hecho, la mayoría (81%) de las actividades de la biotecnología en silvicultura, durante los últimos 10 años, no han tenido relación con modificación genética. En los países desarrollados, la investigación y las aplicaciones de la biotecnología en el sector forestal avanzan rápidamente y en especial, las técnicas de manipulación genética. De hecho, el uso de la biotecnología forestal se concentra, en un 70 por ciento, en países desarrollados siendo los pioneros Estados Unidos, Francia y Canadá. Vale señalar que el estudio y el uso de esta tecnología ha sido utilizada en por lo menos 140 géneros, pero la gran mayoría (62%) se centra únicamente en seis: (Pinus, Eucalyptus, Picea, Populus, Quercus y Acacia).

Según la FAO, la manipulación genética en el sector forestal se adelanta en al menos 35 países, aunque en la mayoría de los casos se trata solo de experimentos de laboratorio, con algunas pruebas sobre el terreno. En el 2004, en el mundo se llevaban a cabo más de 210 ensayos sobre el terreno de árboles genéticamente modificados, en 16 países, los cuales aún continúan siendo ensayos sin liberación comercial. La mayoría de estas pruebas tienen lugar en Estados Unidos y se limitan esencialmente a los géneros Populus, Pinus, Liquidambar y Eucalyptus.

Ver artículo Biotecnología Aplicada en Especies Forestales

1) Documento basado en el trabajo de grado para optar al título de Magíster en Administración de Empresas MBA, Universidad de la Salle. Bogotá, Colombia, Mayo de 2008.

2) Departamento Nacional de Planeación. Visión Colombia II Centenario: 2019, Bogotá, Colombia 2005.