Francisco Torres












Categoría: Reflexiones en el Bosque

Feb 01 2016

El objeto de este trabajo fue “Realizar un estudio de costos de establecimiento y mantenimientos de la plantación durante todo su turno de producción para las especies señaladas en la Resolución 080 de 2013 del MADR, exceptuando caucho y agregando a solicitud del Ministerio la especie Cupressus lusitanica, beneficiadas con el Certificado de Incentivo Forestal – CIF, y con carácter regionalizado (regiones señaladas en el documento CONPES 3743 de 2013)”.

El estudio lo realizamos con la Corporación Nacional de Investigación y Fomento Forestal-CONIF® quien suscribió con el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario-FINAGRO el Contrato Nº051 de 2013, según la oferta técnica presentada para la invitación Nº2 de 2013, el cual pretendió identificar los costos de establecimiento y mantenimiento de las especies que hacen parte de los documentos CIF, buscando generar datos de referencia y soporte a la toma de decisión de políticas de gobierno. Ir al sitio web. Descargar.

El estudio analizo los costos promedio de establecimiento y mantenimiento para todo el turno de las especies: Acacia mangium, Bombacopsis quinata, Cordia alliodora, Cupressus lusitanica, Eucalyptus camandulensis, Eucalyptus grandis, Eucalyptus pellita, Eucalyptus tereticornis, Eucalyptus urophylla, Eucalyptus globulus, Gmelina arborea, Guadua angustifolia, Ochroma pyramidale, Pinus caribaea, Pinus maximinoi, Pinus oocarpa, Pinus patula, Pinus tecunumanii, Tabebuia rosea y Tectona grandis.

El estudio se planificó sobre la compilación de información secundaria para llegar a un valor medio de referencia, construido después de recopilar valores y establecer el valor medio sobre parámetros de dispersión admisibles, para lo cual fue necesario alcanzar el máximo de datos de referencia. Las fuentes de información proyectadas fueron: entrevistas directas con actores en la reforestación nacional, compilación de datos registrados en las bases de datos de solicitudes CIF ingresadas en segundo semestre de 2102 y el año 2013 en la base de información “Artemisa” de FINAGRO, encuesta general de costos dirigida al gremio reforestador en general, documento de análisis generado en el 2012 sobre el tema y la compilación de información documental sobre costos consignada en bases científicas, entre otros. Para ello se organizó la información y alimentó las matrices unificadas de estructura de costos. Finalmente, el proceso se enriqueció y validó con los aportes de la mesa financiera forestal y la Cadena Nacional Forestal.

Por último, se presenta la propuesta de estructura de costos analizada comparativamente por regiones, especies e incluso acercándose a esquemas de manejo.

Este informe describe el alcance, las actividades desarrolladas, la metodología implementada, la consecución, el procesamiento, el análisis y la validación de la información, el análisis de la información obtenida y los resultados de los costos promedio de establecimiento y mantenimiento hasta el turno final de las 20 especies abordadas. Adicionalmente, presenta un análisis comparativo de los costos regionales del establecimiento y mantenimiento de plantaciones forestales con los principales países referentes de la región y por último, se relacionan las principales conclusiones y recomendaciones generadas a partir de este estudio.

Se aclara que este estudio presenta los promedios generales obtenidos para cada especie y cada proyecto en particular tiene sus costos específicos que dependen de la topografía del terreno, vías y distancias de acceso, disponibilidad de trasporte, grado de mecanización, valor de la mano de obra regional, tamaño de la plantación, obtención del material vegetal y manejo silvicultural, entre otros factores regionales que pueden afectar los costos finales.

A continuación se relacionan los principales resultados de análisis obtenidos en este ejercicio:

En el periodo 2004 a 2011 se tenía un incremento acumulado en el CIF de 20.3%, frente al incremento acumulado de 37.1% del IPC, del 39.4% del PIB y del 47.9% para el IPP para agricultura, generándose de esta manera un desfase promedio en el CIF de más del 20 % frente a las principales variables macroeconómicas analizadas.

Al final del año 2012, mediante la resolución 384 se disminuyó la brecha entre el CIF y las variables macroeconómicas generales; teniendo un incremento acumulado a 2012 del CIF de 28.9%, frente al 37.8 % del IPP para agricultura, 39.5% de IPC y 43.4% del PIB; sin embargo, en la actualidad aún se evidencia un desfase del valor CIF por debajo de más del 10% respecto de las otras variables revisadas.

variacion CIF

Para el 90% de las especies analizadas, se encontró que el valor actual reconocido por el CIF para los costos de establecimiento, no alcanza a cubrir al menos el 50% de los valores estimados de establecimiento por hectárea.

reconocido Cif

Para el 95% de las especies evaluadas, se encuentra que los valores reconocidos por concepto de los primeros cuatro mantenimientos por hectárea son inferiores al 50% de los costos de mantenimiento reportados en este estudio.

En algunas especies como Eucalyptus pellita, Gmelina arborea y Eucalyptus grandis se encontró que para los PEMF presentados en 2013, el modelo silvicultural propuesto tiene un mayor desarrollo tecnológico (ya que el manejo ideal actual es más intensivo, contempla la utilización de clones, implica una mayor preparación del terreno, la aplicación de fertilizantes y el manejo de malezas de manera más frecuente para los primeros años, entre otras acciones). Por lo tanto, en estos casos y para estas especies, es necesario revisar la posibilidad de ajustar la frecuencia de los desembolsos del CIF a las estas necesidades de manejo del cultivo, de manera que los recursos sean correspondientes con el manejo. Esto implicaría asignar el mismo valor CIF calculado pero en solo dos o máximo tres pagos.

Al realizar los cálculos de valores promedios regionales de costos en el establecimiento, se encuentra que el menor valor corresponde a la región caribe ($1.995.274), seguida de la Orinoquía ($2.198.152), el eje cafetero ($2.237.988) y el mayor valor corresponde a las especies agrupadas en “otras regiones”. El promedio nacional para el establecimiento de una hectárea se ubicó en $2.186.980, teniendo un valor superior en el 17% a lo reconocido actualmente en el CIF para “otras especies” y de valor superior del 14% para las especies del género Eucalyptus y teca. Esto datos regionales se pueden explicar posiblemente en que en la Costa Atlántica, por la topografía más plana los rendimientos son mayores y por lo tanto una buena parte de las actividades pueden mecanizarse. En cuanto a la Orinoquía la topografía seguramente ayuda a mayores rendimientos operativos, pero las grandes distancias y la dificultad en las vías de acceso seguramente incrementan los valores finales; de igual manera, la escasa mano de obra en algunas zonas donde se compite con los salarios de las actividades petroleras, en cuanto a la región cafetera por la topografía se dificulta la mecanización y la mayoría de actividades deben ser manuales, así mismo la mayoría de las vías rurales en las cordilleras se encuentran deterioradas y dificultan los desplazamientos.

Al promediar los valores de los costos totales del turno, de cada una de las especies por región, se obtiene que el menor costo, al igual que en el establecimiento, corresponde a la región caribe ($6.508.038), seguido de la Orinoquía con ($6.614.2.96), para el eje cafetero se obtuvo un promedio de $6.924.388, y se mantiene la tendencia presentada en el promedio de establecimiento regional, para el promedio nacional se obtuvo un valor de $6.735.836 por turno.

Con respecto a la revisión de costos internacionales, se encontró que para diez de las especies analizadas se tienen costos superiores localmente en comparación con los valores reportados por los países de referencia. Los valores superiores oscilan desde el 6% hasta el 54%. En el caso de Acacia mangium los valores locales parecen ser menores a los costos internacionales.

Ene 20 2016

Por: Francisco Torres Romero

Haciendo un paralelo del fenómeno de la globalización mencionado en los últimos años, con el proceso de evolución de la tierra y de las especies que la habitan, aunque tienen espacios temporales muy diferentes si podemos encontrar muchas similitudes naturales y diferencias marcadas causadas por la influencia del hombre.

Dentro de las similitudes entre estos procesos podríamos citar algunas como lo son:

Las limitaciones geográficas limitan la distribución de las especies y las confinan a ciertas regiones especificas por lo tanto se ven obligadas a desarrollar evolutivamente capacidades para adaptarse satisfactoriamente a su medio como ejemplo de esto encontramos especies endémicas o que solo son capaces de existir en ciertos lugares con condiciones muy particulares, como pueden ser los murciélagos en una cueva, ciertos peces en fondo del mar, o los osos polares en el ártico.

En el caso de los seres humanos las limitaciones geográficas determinaron las culturas y costumbres de cada grupo haciendo que desarrollaran y evolucionar ciertas habilidades para poder garantizar su sobre vivencia como los Nukak Maku, que desarrollaron una cultura de vida nómada para poder adaptarse a las condiciones de las selvas tropicales del Amazonas o en el caso de los pueblos sobre el mediterráneo que desarrollaron algunas técnicas de navegación para poder usar el mar a su favor.

Otra similitud es que cuando una población determinada se adapta fácilmente a diferentes condiciones medio ambientales y cuando los recursos naturales tienden a escasear por el tamaño de la población se tiende a ampliar su área de distribución e influencia colonizando nuevas regiones y es así como al igual que encontramos en un mismo ambiente conviviendo especies endémicas, con otras cosmopolitas como lo son algunas aves e insectos.

En el caso de algunos grupos humanos se han dispersado por muchas partes del mundo colonizando nuevas áreas buscando nuevas fuentes de recursos naturales y alimento como lo hicieron en la antigüedad los romanos o los pueblos árabes que avanzaron sobre amplias regiones del mundo.

Un tercer punto común son Las migraciones de algunas especies que generan un intercambio permanente permitiendo una evolución más diversa generando nuevas divisiones en razas y variedades de algunas especies, como en algunas plantas y animales domésticos.

Las migraciones y la convivencia de diferentes pueblos han determinado el surgimiento de nuevas razas como los mulatos en América latina. Nuevas culturas, lenguas y técnicas.

Estos intercambios y mezclas tanto sociales, comerciales y militares generados por diferentes causas han ocurrido todo el tiempo casi desde que existe el hombre en la tierra, por lo cual se podría afirmar que el fenómeno de la globalización es un fenómeno natural para la mayoría de los seres vivos.

En cuanto a las diferencias del proceso de globalización de la naturaleza y de los seres humanos podemos citar las siguientes:

Las fronteras para la distribución de las especies de plantas y animales son determinadas por aspectos geográficos como la distancia entre los continentes, las diferentes temperaturas, las islas, los lagos etc.

En el caso de los hombres las fronteras de los países obedecen a intereses o caprichos causando muchas veces conflictos y traumatismos entre los pueblos como ocurre en el caso de México y Estados Unidos e Israel y Palestina.

En el caso de las plantas y animales no existe discriminación ni limitación por condición social (estrato, ingresos, idioma, color, genero, riqueza, educación), la competencia y lucha es por la sobre vivencia, hay libre desplazamiento e intercambio.

En el caso de los seres humanos se han creado innumerables discriminaciones entre los pueblos y dentro de ellos, y el interés para los mas poderosos no es su sobre vivencia sino la acumulación de capital, así no se cumpla ninguna función social.

Aunque la globalización se viene dando hace mucho tiempo con los intercambios comerciales y culturales en las últimas décadas se ha profundizado mucho mas debido a los grandes avances en infraestructura y medios de transporte, como en comunicaciones, hace algunos siglos no existían barcos, aviones o automóviles que facilitaran en desplazamiento de las personas.

Partiendo de la premisa de que la globalización es un proceso natural el dilema no debe ser si se acepta o no, sino como se debe hacer, como lo manifiesta el profesor Stiglitz “posiblemente la supresión de las barreras al libre comercio y la mayor integración de las economías nacionales puede ser una fuerza benéfica y su potencial es el enriquecimiento de todos, particularmente los pobres; pero también creo que para que esto suceda es necesario replantearse profundamente el modo en el que la globalización ha sido gestionada, incluyendo los acuerdos comerciales internacionales que tan importante papel han desempeñado en la eliminación de dichas barreras y las políticas impuestas a los países en desarrollo en el transcurso de la globalización”.

No debe hacerse oposición o defenderse a ultranza porque si a este fenómeno, ni al libre comercio ni a todo lo que esto acarrea, mas bien debe estudiarse detenidamente, tratar de entenderse y pensarse de tal manera que los beneficios sirvan para todos globalmente y no solo para los que mas poder tienen.

*ensayo preparado para la maestría de Administración Universidad de la Salle

Ene 20 2016

A la hora de pensar en posibles soluciones a los dilemas económicos, sociales y ambientales que enfrenta la humanidad a inicios del nuevo milenio, resulta necesario, ante todo, romper con la fórmula convencional de relacionar las variables crecimiento económico, equidad y calidad ambiental.

Según esta fórmula convencional, impregnada en las versiones más extremas del pensamiento neoliberal, si bien no existe incompatibilidad entre las tres variables antes mencionadas, primero es necesario crecer para luego progresar, de manera «automática», en términos de equidad y calidad ambiental.

Como fórmula alternativa, se requeriría el diseño de estrategias de desarrollo sostenible que reconozcan la necesaria integración entre los problemas económicos, sociales y ambientales, como dimensiones que se complementan y se refuerzan entre sí. Desde una perspectiva de largo plazo y con un enfoque integral, el crecimiento económico resulta incompatible con los rezagos en términos de equidad y calidad ambiental.

Favorecer la inversión en investigación, robusteciendo nuestras ventajas competitivas, tan necesarias para sostener un crecimiento sólido. Hoy, una cantidad desproporcionada de nuestro presupuesto de investigación se gasta en objetivos militares; los fondos para la ciencia básica, o incluso para el progreso de la tecnología aplicada –que podrían mejorar los niveles de vida y ayudarnos a proteger el medio ambiente, son escasos (Stiglitz 2001).

La conclusión, obviamente, no puede ser que se debe mantener a la mayoría de la población mundial con un bajo consumo, para que la parte rica pueda seguir consumiendo a tope. La conclusión es que todos, ricos y pobres por igual, deben plantearse nuevos patrones de consumo que sean compatibles con la conservación del aire, de las aguas, de los combustibles, de las materias primas, de los bosques, etc. Esto es ahora pura utopía, pero es seguro que llegará un tiempo en que la humanidad, cuando sea evidente que está ante una catástrofe ecológica, tendrá que plantearse en serio la cuestión de los patrones de consumo y de lo todo lo que esto implica para la producción de bienes y servicios y la organización de la economía.

En el contexto actual, el avance de los países denominados del “Tercer Mundo” en materia de desarrollo sostenible requiere, ante todo, de un clima comercial y monetario financiero internacional que sea equilibrado y no discriminatorio.

Todas las instituciones humanas son imperfectas y el reto que se plantea a cada una de ellas es aprender de los éxitos y los fracasos.

En el caso ideal, el gravamen o la reglamentación del comercio tanto interno como internacional del producto, sin discriminación, generalmente será una forma más eficiente o eficaz de protegerlo. Sin embargo, es frecuente que los países en desarrollo carezcan de la capacidad institucional necesaria para poner en práctica esas políticas de protección del medio ambiente, más idónea y no discriminatoria. En algunos casos, pues, la no apertura del sector al presente puede ser la única política realista preferible sin ser la óptima, mientras se configura la capacidad institucional y normativa para proteger mejor el medio ambiente.

Los países no se convierten en paraísos de la contaminación permanentes porque, a la par con el aumento de los ingresos, crece la demanda de calidad ambiental y de mejor capacidad institucional para administrar la reglamentación ambiental.

En fin, no debemos dejarnos arrastrar por los discursos ambientalistas, sin realizar una evaluación crítica y exhaustiva de las implicaciones que tenga la globalización sobre el medio ambiente para los países de la región latinoamericana.

*ensayo preparado para la maestría de administración de la Universidad de la Salle

Ene 11 2016

Por: I.F. Francisco Torres Romero (jefe Plan Piloto De Restauración De Bosque Seco)

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En Colombia Las plantaciones forestales protectoras se han venido realizando desde hace muchos años replicando los modelos utilizados en algunas plantaciones de especies forestales comerciales como lo son las distancias y densidades de siembra (1100 plantas/ha), utilizando recetas para la preparación del suelo y la fertilización, además en esas reforestaciones tradicionalmente se utiliza un número muy bajo de especies nativas (de 3 a 10) limitándose a las pocas encontradas en vivero comerciales.

Durante muchos años se han invertido millones de pesos en proyectos de reforestación protectora como se hizo con el Plan Verde, el SINA I y SINA II, fondo de regalías y compensaciones ambientales los cuales en el mediano y largo plazo en su mayoría no han cumplido con los objetivos de conservación, perdiéndose en la mayoría de los casos las cuantiosas inversiones realizadas.

En el año 2012 con la Unión Temporal SEI S.A. – Fundación Natura realizamos la Evaluación Del Programa De Apoyo Al Sistema Nacional Ambiental (SINA II) para el Departamento Nacional de Planeación, a continuación mencionamos algunas de las conclusiones del Subcomponente de Conservación, restauración y manejo sostenible de ecosistemas forestales en cuencas hidrográficas: Ir al sitio web. Descargar.

Desafortunadamente el Programa SINA II no contó con indicadores de línea base que permitiese evaluar el objetivo general que se propuso, ninguno de los convenios revisados con las corporaciones autónomas en el censo de proyectos muestra una línea base o un indicador en torno al recurso hídrico, la conservación de la biodiversidad, la conectividad de paisajes o el mejoramiento de calidad de vida de los habitantes. Por esta razón, no es posible decir cuál fue el aporte del proceso de reforestación a la renovabilidad y disponibilidad del recurso hídrico, a la conservación de la biodiversidad, a la conectividad de paisajes ni al mejoramiento de calidad de vida de los habitantes.

La estrategia de ejecución estuvo dirigida a tratar de cumplir en los ocho años de ejecución del programa con las metas de reforestación, pero sin vincularlas realmente a una mirada ecosistémica e integral de los paisajes en donde se estaban llevando a cabo las intervenciones.

Al mismo tiempo, las especies utilizadas en varios de los planes de reforestación no respondieron claramente a una visión de conservación de la biodiversidad o protección de las zonas de recarga hídrica y esto, entre muchos factores, respondió a la falta de planeación de las especies que se sembraron y al hecho de supeditar el proceso a las especies disponibles comercialmente en los viveros locales. Es claro, eso sí, que en la ejecución de los convenios no se priorizó el uso de especies amenazadas o en peligro de extinción.

Con la información disponible en el programa tampoco es posible hacer ninguna inferencia sobre la sostenibilidad de las acciones realizadas en este subcomponente, lo que constituye una de las principales falencias del mismo. Un proceso de reforestación o de utilización de cualquiera de las HMP no debe considerarse con una mirada en el corto plazo; su manejo sostenible debe, como mínimo, tener una proyección a 20 años y, por lo tanto, se debería evitar la financiación de proyectos que tienen como único indicador las hectáreas reforestadas en el término de vida del proyecto. Sobre este tema, en el Programa SINA II no es claro de quién es la responsabilidad de garantizar la sostenibilidad en el tiempo de estas inversiones y la continuidad de los procesos para que esta inversión cumpla realmente los objetivos previstos.

Las plantaciones iniciales se hicieron replicando los modelos utilizados en algunas plantaciones comerciales desde hace años (distancias y densidad de siembra, mono cultivos específicos, receta para fertilización etc.), sin hacer ajustes ni incluir los conceptos básicos de la restauración ecológica (ecosistemas de referencia, la selección de especies y sus gremios ecológicos, etc.); tampoco se incluyeron tecnologías y metodologías utilizadas ampliamente como retenedores de humedad, micorrización, análisis de suelos, programa de nutrición, MIPE, entre otras.

En la mayoría de convenios no se tuvo en cuenta la calidad genética del material, aspecto fundamental en los programas de conservación, ni se consideró el origen y procedencia del material reproductivo; las fuentes de las semillas no se identificaron, ni manejaron, y en la mayoría de casos no hay trazabilidad genética, todo lo cual afecta la calidad de las plantaciones realizadas.

En cuanto a la calidad física del material vegetal, no se establecieron unos criterios generales para todo el país; se les dejó a las corporaciones la labor de fijar sus propias especificaciones, las cuales dependieron del criterio técnico de funcionarios que, a veces, no tenían mucha experticia en el tema. En algunos de los casos, en los que se compró el material vegetal, no se tenía control de la producción y sólo se hacía un control parcial en el recibo del material; se presentaron pérdidas de material por estrés y daño en el transporte mayor y menor, así como en el cargue y descargue, lo cual afecta directamente la calidad, desarrollo y sobrevivencia de las plantaciones.

Las plantaciones establecidas tienen un desarrollo muy irregular, con algunos árboles con buen desarrollo y otros con un desarrollo bastante deficiente; algunas especies nativas no presentaron buen comportamiento por la forma en que fueron sembradas. En algunos casos se necesita hacer nuevas intervenciones de limpieza y fertilización, sobre todo en las plantaciones donde se encuentran especies nativas, en todos los casos se debe mantener un monitoreo fitosanitario continuo para identificar oportunamente posibles plagas o enfermedades y así poderlas controlar.

Como resultado de la cumbre de París COP21 Colombia recibirá 300 millones de dólares nuevos para procesos de conservación y reforestación, por lo tanto se hace pertinente retomar los resultados de la evaluación del SINA II y de otros proyectos de restauración realizados en el país, para que con estas nuevas inversiones si se logren cumplir con los objetivos de restauración, a continuación planteamos la siguiente tabla COMPARATIVA en la cual hacemos un contraste entre los proyectos de reforestación protectora que generalmente son a corto plazo y los PROCESOS DE RESTAURACIÓN ECOLÓGICA que deben ser a mediano y largo plazo:

Tabla Comparativa entre proyectos de reforestación y PROCESOS de restauración ecológica.

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May 03 2013 Plántula de Gaque o Chagualo (Clusia sp)

Para conseguir que un proceso de restauración de vegetación sea exitoso este debe ser abordado con una visión sistémica en la cual se tienen en cuenta todos los factores que intervienen en un ecosistema.

Dentro de las principales variables a analizar se encuentran los gremios ecológicos de las especies a utilizar ya que dependiendo de estos es posible definir la mejor ubicación, tiempo de plantación, adaptabilidad y desarrollo de la vegetación implantada.

El término gremio se define como un grupo de especies que explota la misma clase de recursos del medioambiente de una manera similar.

El gremio agrupa especies que solapan significativamente en sus requerimientos de nicho, sin considerar la posición taxonómica.

Debido a que la luz es reconocida como el factor ambiental que presenta mayor variación, las especies forestales se clasifican en función a su respuesta a la variación de este recurso. Acompañando al gradiente del recurso luz en el ambiente, las especies han desarrollado dos estrategias biológicas extremas básicas conocidas como esciofitismo o tolerancia a la sombra y heliofitismo o intolerancia a la sombra (Whitmore, 1991).

Algunos autores de acuerdo al requerimiento de luz de las especies las han agrupado en tres gremios ecológicos bien diferenciados así: heliófitas, semi-heliófitas y umbrófilas.

Especies heliófitas: son aquellas que completan su ciclo de vida únicamente en los claros o ambientes de alta iluminación, desarrollándose en estos sitios desde semilla, donde probablemente los más longevos no pasan de algunos años. Estas especies se integran a la población con la germinación de las semillas en sitios de elevada intensidad lumínica recientes, generalmente mayores a 200 m2. Estos claros o potreros pueden colonizarse por medio de semillas de latencia prolongada y/o alta capacidad de dispersión (Budowski, 1963; Dawkins, 1966; Brokaw, 1984; citados por Martínez-Ramos, 1985).

Especies semi- heliófitas: son aquellas que en sus etapas iníciales requieren de abundante sombra y con el trascurrir del tiempo van requiriendo mayor iluminación, tienen larga vida, pero que en algunos casos no alcanzan el dosel superior, no están condicionadas de manera estricta por los ambientes de alta iluminación para completar su ciclo de vida.

Especies Umbrófilas: también llamadas especies clímax en las cuales las semillas para germinar requieren de la sombra del bosque. Las plántulas pueden establecerse en la sombra y sobrevivir. Las plantas jóvenes son comúnmente encontradas debajo del dosel, son aquellas especies de crecimiento lento, con mayor inversión en la producción de estructuras permanentes y con semillas de tamaño mediano a grande.

El no tener en cuenta estos gremios en los proyectos de restauración puede llevar a utilizar las especies en el momento menos oportuno generando altas tasas de mortalidad, mayor ocurrencia de plagas y enfermedades, estrés de las plantas y bajo desarrollo del material plantado.